Sporting de Gijon 2 - Cordoba 1
Alineacion: Roberto, Sastre, Jorge, Ivan Hernandez, Canella, Matabuena, Michel, Pedro (Luis Moran), Kike Mateo (Raul Moran), Diego Castro (Barral) y Bilic
Sporting 2 - Cordoba 1
0-1 Asen '55
1-1 Bilic '66
2-1 Luis Moran '80
Partido en Gijón no apto para cualquier persona con problemas de corazón, mañana más de un cardiólogo tendrá una visita.
El partido estuvo marcado de tres maneras a mi entender:
1. Michel. La vuelta del lenense se notó muchísimo. El Sporting recuperó el centro del campo gracias a un Michel que dió pases de todo tipo y para todos los gustos. Mientras Matabuena se dedicó a frenar al Córdoba, Michel dió ese punto que nos faltó en Vitoria, esos pases que descongestionaban el centro del campo. Esperemos que juegue los dos partidos restantes, porque jugar con dos pivotes defensivos es una cruz.
2. La decisión del arbitro de retirar los recogepelotas. El abitro estuvo mal para ambos equipos, para que negarlo. Además creo que disfrutaba llevando la contraria a todo el mundo, incluídos sus jueces de línea. Pero lo mas absurdo fue cuando en el minuto 23, según el acta, ordena retirarse a todos los recogepelotas porque estaban tirando balones al campo (¿?). Dios me libre de saber de donde sacó esa idea. El caso es que sin ellos, el Córdoba pudo tardar todo lo que quiso y más en ejecutar cualquier acción a balón parado, rompiendo así el ritmo del partido una y otra vez.
3. Los cambios. La decisión de Preciado de meter toda la artillería al campo (Bilic - Barral -Luis Moran - Kike Mateo) fue algo determinante. El primer gol viene de un pase de la muerte de Barral y el segundo es de Luis Moran. Preciado puso todo lo que tenía en el campo y acertó.
Respecto al partido, era lo que se preveía. Un Córdoba metido atrás buscando cualquier excusa para poder perder tiempo y un Sporting acechando constantemente el área y cuidandose de las contras andaluzas.
El primer tiempo que todos esperabamos.
En el primer tiempo, el Sporting logró entrar por las bandas pero los pases acaban siendo despejados o en corner. No fue hasta más del minuto 20, cuando un pase de la muerte llega a Pedro que con todo a favor, la quiere ajustar tanto al palo que se le va fuera. El Córdoba por su parte probó suerte con un tiro de Ito que fue directamente a las manos de Roberto y despues con un remate de cabeza que se va fuera por poco. Al margen de estas dos ocasiones, el Córdoba no pudo hacer más porque cayó en el fuera de juego innumerables veces. Así hasta al descanso.
Mazazo en la renaudación
El segundo tiempo comenzó igual, solo que el Sporting achuchó más gracias a que el Córdoba viendose a 45 minutos de rascar un punto, se metió más atras todavía. Pero los andaluces no renunciaron a las contras y en una de ellas conseguirían un corner, el cual Asen remató de cabeza a gol poniendo el 0-1 y el miedo en la grada.
Pero el gol fue el extra que necesitaba el Sporting para ir con todo arriba. Con el 0-1 el Sporting empezó a meter balones a las bandas y colgados al area de todas las maneras posibles, logrando así faltas al borde del área, como la que botó Bilic y se fue de la escuadra por los pelos.
Los cambios de Preciado surten efecto
Con un Sporting muy volcado en ataque, Preciado metió al campo a Barral. La cosa funcionó, porque al poco de entrar, en uno de esos balones largos a la banda, el gaditano se lleva la pelota ante el último defensa y cuando encara al portero hace un pase de la muerte sobre Bilic que solo tiene que empujarla. Al contrario que en Vitoria, esta vez Bilic si estaba en una gran posición para recibir. Era el 1-1 y el Molinón rugía como no lo ha hecho en años.
Al ver que meter más gente ofensiva estaba poniendo muy nervioso al Córdoba, Preciado mete tambien a Luis Moran, que a pesar de jugar como interior derecho, que nadie olvide que es un delantero. Nada más salir, se encontró un balón por el aire que no quiso chutar por estar muy escorado, aunque estaba solo, pero mientras lo controlaba se le hechó encima un defensa. Pero la segunda vez que se encontró un balón rondando por el área, no se lo pensó y soltó un zapatazo cruzado que ponía el 2-1 y la euforia en el campo.
Con el 2-1 el Sporting aún buscó un tercero, pero poco a poco un Córdoba desesperado le fue metiendo atrás, hasta que en los últimos minutos se produjeron dos barullos en el área que la defensa logró repeler, pero que provocaron taquicardias a los aficionados. Finalmente, 2-1 y el ascenso un poco más cerca.
El mejor: Todo el equipo. El tandem Bilic-Barral volvió a funcionar, Sastre hizo un grandísimo partido, Jorge se dejó la cara literalmente defendiendo, Luis Morán volvió para reivindicarse con un gol, etc. Tambien el policía local que regulaba el tráfico a las afueras del Molinón despues del partido, interpretando con el silbato el cántico de "Que sí, joder, que vamos a ascender".
El peor: El arbitro muy mal, buscando jaleos absurdos. Tambien el grupo de gente en el Fondo Joven que a falta de 5 minutos y con todo el estadio celebrando la victoria, no tuvo mejor idea que empezar una pelea multitudinaria entre unas 50 personas. Dió una imagen tan bochornosa, que el estadio terminó por cantarles el "Fuera, fuera". Eso sí, es justo decir que en medio del jaleo, hubo otro grupo de personas intentando parar la palea a riesgo de terminar en ella.



