"JUGANDO ASÍ NO SE DESCIENDE"
Alineación
Cuellar, Sastre, Gerard, Neru, Canella, Matabuena, Camacho, Diego Castro (Barral), Carmelo (Maldonado), Luis Moran, Bilic
Goles
0-1 '64 Rossi fusila a Cuellar tras un corner botado por el Villarreal que le da a Godín en la mano.
Opinión
Se volvió a perder en Gijón, sí, pero las sensaciones respecto a la última derrota (contra el Barça) fueron totalmente distintas. Quien vió el partido y el juego desplegado por el Sporting ante el Subcampeón de Liga y actual líder, terminó de ver el partido sabiendo que si se juega así, se puede mantener la categoría y sin apuros.
El Sporting puso el juego, las ganas y las ocasiones, pero la mala suerte y un árbitro que vino a Gijón para reírse de la gente, dejaron sin premio a los rojiblancos que ya no es que merecieron empatar, es que por juego merecieron los 3 puntos. Pero es lo de siempre cuando juegas contra un equipo fuerte, no necesita mucho para hacer un gol y llevarse los 3 puntos. De todas formas seguro que en algún otro partido que no juguemos gran cosa, seremos nosotros quien arranquemos un premio inmerecido. Son cosas del fútbol.
Crónica
El Sporting cambió su once inicial y aunque no varió su táctica, si que se vió en los primeros compases que los pivotes (Matabuena y Camacho) estaban más puestos atrás que delante, aunque esto parecía que iba a traducirse en un Sporting más metido atrás, no fue ni mucho menos lo que pasó, ya que la velocidad y el juego por bandas sirvió para irse arriba.
Ya al poco de comenzar, Carmelo y Camacho habían buscado puerta pero sin suerte. También Bilic y Morán pisaron el área amarilla dando muestras de que sería el Sporting quien buscase el gol en los primeros compases.
En el minuto 13 se da la primera ocasión para los visitantes, un corner lo rechaza Cuellar lejos de puños, pero Senna solo caza el rechace y engancha una volea que despeja Cuellar nuevamente.
Esto animó al Villarreal que empezó a contestar y controlar algo más el balón, pero la defensa rojiblanca y Cuellar respondieron bien en todo momento no dejando a los visitantes crear ninguna ocasión clara, la cual la haría el Sporting.
Concretamente en el minuto 24, Carmelo que durante el partido daría muestras de que llegaba al área con facilidad encara a Diego Lopez pero éste no se dejar batir y rechaza el balón que Carmelo desde el suelo no logra cazar. Poco después Carmelo volvería a buscar puerta pero su disparo sería rechazado.
El partido empezó a abrirse y el Villarreal buscaba el gol mediante el saque de corners, faltas botadas por Senna o disparos, aunque sin suerte. Por su parte el Sporting lo intentaba con tiros de Bilic o centros peligrosos que no encontraban rematador.
En el 41 era el croata quien la iba a tener nuevamente pero su remate tras centro de Diego Castro se estampaba en el larguero. El Sporting apretaba a un Villarreal que no lograba traspasar la maraña de Matabuena y Camacho junto con la defensa rojiblanca apelando únicamente al balón parado o los pases largos. Así se llegaba al descanso.
A los dos minutos de comenzar la segunda parte, Diego Castro vuelve a poner un gran centro que Bilic remata casi más con el hombro que con la cabeza y Diego Lopez atrapa sobre la línea.
El Villarreal no iba a tardar en responder con un balón colgado al área que un jugador amarillo rompe a puerta y cuando parecía que iba dentro Cuellar saca una mano espectacular rechazando a corner el zambombazo.
Seguirían los rojiblancos achuchando, llegando a darse jugadas como la de Carmelo, que haciendo una ruleta o Marsellesa (girarse sobre si mismo con el balón) regatea a su marcador pero cuando hace el pase de la muerte no llega nadie a rematarlo.
Casi seguido a esta jugada, llegaba el gol del Villarreal. Corner que botan los amarillos, el balón llega a Godín que le da en la mano y el rebote lo caza Rossi para fusilar a Cuellar.
Si en los anteriores partidos el Sporting al verse por detrás en el marcador se venía abajo, esta vez no acusó en absoluto el gol y siguió atacando y manteniendose firme atrás durante todo el partido.
El Sporting buscaría hasta el final el empate, con ocasiones de Diego Castro que remata fuera por poco o de Carmelo al que el disparo le sale flojo. Seguiría llegando por las bandas para poner centros peligrosos o buscar disparos desde atrás, pero la suerte estaba claro que no acompañaba a los rojiblancos que perdieron un partido que había merecido ganar.
Al final ovación para el equipo que ni por asomo se pareció al de las 4 primeras jornadas y es que jugando así se puede terminar fuera del ascenso perfectamente, porque la suerte de cara al gol tarde o temprano llegará, además vuelvo a insistir, al equipo que se tuvo contra las cuerdas y sudó sangre para ganar no era un equipo de la zona baja, era el subcampeón de Liga y actual líder.
El árbitro
Se me pasan por la cabeza muchos adjetivos calificativos pero me los ahorraré. Fue algo vergonzoso, ya no es que hablemos de un mal arbitro como algunos de la pasada temporada, hablamos de un imbécil que vino a reírse de la gente. Y es que viendo el acta arbitral se te dispara la bilis.
Tarjetas a Cuellar, Gerard y Preciado por protestar. Sin embargo Capdevila se pasó los últimos 15 minutos de partido haciendo aspavientos, gestos y dando voces sin problema alguno.
Amarilla a Camacho por faltas reiteradas. El Villarreal cortó dios sabe cuantas jugadas de contragolpe o peligrosas sin ver ni una sola amarilla. Senna mismamente cortó dos o tres, en una dando un manotazo a Luis Moran, en otra con una fuerte entrada sobre Bilic.
Amarilla a Bilic por una falta en
¡¡el campo del Villarreal!!
Amarilla a Diego Castro por alejar el balón de donde tenía que sacar una falta el Villarreal. Poco después hacía lo mismo un jugador amarillo delante de él sin problema alguno.
Ojo, no digo que las amarillas sean inmerecidas, digo que los mismos hechos, idénticos, llevados a cabo por jugadores del Villarreal no tuvieron castigo alguno.
La palma se la llevó cuando paró 2-3 minutos el partido con el Sporting perdiendo para que se quitasen del terreno de juego
¡¡bolas de papel!! con la gente ya muy encendida. Esto incluso lo refleja en el acta:
"diversas bolas de papel de distintos tamaños impactándo algunas de ellas en el árbitro asistente".
Si arbitrar así no es provocar, que baje Dios y lo vea.
Lo mejor
Todo el equipo. Desde el portero que hizo un par de paradones, pasando por la defensa que estuvo muy segura, los pivotes que no dejaron a Senna y compañía en paz, Carmelo y Diego Castro que tienen una facilidad para llegar al área insultante (pero esto ya no solo hoy, que le pregunten a Alves lo bien que lo pasó defendiendo a Castro) o Bilic que simplemente le faltó una pizca de suerte porque lo intentó una y otra vez.
Lo peor
El árbitro, dejando al margen el gol, no llegó a tener más jugadas decisivas, pero entre la doble vara de medir que usó todo el partido y la chulería logró desesperar al más pintado. No hablamos de arbitrar mal, hablamos de reirse en la cara de un equipo.
Capdevila, con todo el Molinón quejandose de la imparcialidad del árbitro, se pone a hacer aspavientos y gestos junto al fondo para encender más todavía al personal, como si tuviera motivos para quejarse.
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