"EL SPORTING CONTINÚA CON SU REACCIÓN Y SE ALEJA DEL DESCENSO"
Alineación
Juan Pablo, Canella, Botía, Gregory, Lora, Lola ('74 Matabuena), Rivera, Diego Castro, Carmelo ('59 Luis Morán), De las Cuevas ('80 Barral) y Bilic
Goles
0-1 ('38) Lora le roba por alto la cartera a un defensor y la envía a
Bilic quien mete la puntera para desviar la pelota a gol
0-2 ('63) Luis Morán entra en el área escorado y suelta un chut que se cuela dentro
1-2 ('91) Sucesión de pases en el área gijonesa que terminan con un centro al primer palo donde
Arizmendi marca casi en plancha
1-3 ('92) Castro regatea a un par de defensas y se la pasa a
Barral que la rompe a gol
El mejor rojiblanco
Si en Almería no salvaba a nadie, hoy me quedo con todo el equipo. Funcionaron como un reloj, se mantuvieron serios atrás, supieron adaptarse a lo que requería el encuentro y golpear cuando era necesario para llevarse los 3 puntos.
Crónica
El partido comenzó con el nombre propio habitual de los últimos encuentros, Diego Castro. Si ante el Almería transformaba un penalty y ante el Valencia marcaba un golazo en los primeros compases del encuentro, hoy poco le faltó para continuar su racha gracias a un excelente pase de Rivera, pero en esta ocasión el gallego falló la vaselina.
Tras esto el Zaragoza tendría su réplica y por dos veces. La primera un libre directo por una cesión inexistente de Botía que Suazo estrelló en la barrera. La segunda, tiempo después, con un pase de gol de Gabi que desbarata Juan Pablo cuando en la grada se preparaban para festejar el gol.
El equipo maño cogió confianza con esas ocasiones y tomó el mando del partido, aunque de forma recatada, atacando de forma pausada y ordenada, lo cual no permitía al Sporting poder jugar a la contra, pero tampoco permitía a los locales crear una sensación de agobio atacando.
A medida que el Sporting se fue dando cuenta que jugar rápido a la contra y con balones largos no le llevaría a ningún sitio, más fue apareciendo. Poco a poco las ocasiones fueron cambiando de bando y tiñéndose de rojiblanco, con un Diego Castro muy peligroso por su banda y un Rivera hartándose de robar balones. El Sporting cada vez iba a más.
Finalmente pasó lo que se veía venir. Lora salta a por un balón que el defensa local jamás pensaría que alguien de su estatura pudiese robarle, pero lo hace enviando la pelota por encima de la defensa donde un Bilic muy atento mete la puntera desviando el balón completamente del guardameta, era el 0-1.
El Zaragoza trataría de reaccionar pero el Sporting mucho más tranquilo y sereno con las ideas mucho más claras se mostraría seguro atrás durante los últimos minutos defendiendo su ventaja.
En la segunda mitad el Sporting volvió al terreno de juego excesivamente conformista y cediéndole la pelota al conjunto local. La seriedad atrás no permitió grandes sustos hasta pasados casi diez minutos, cuando Colunga dentro del área remata ligeramente por encima del larguero. Esta sensación de control animó al Zaragoza que poco después probaba con un disparo lejano que se iba fuera y minutos más tarde casi pesca en un barullo dentro del área.
Aunque el Sporting reaccionaría tímidamente botando un córner y una falta, el Zaragoza no cesaría en su empeño atacante buscando el disparo o incluso alguna chilena sin mayor fortuna. Tanto empuje local descuidó su zaga que en dos minutos permitiría dos ocasiones claras.
La primera una contra que culmina con Bilic solo ante el portero. El croata en lugar de pasarla a Castro que estaba solo a pie de gol, opta por pasarla bajo las piernas del portero (era sencillo) pero mete el pie tan por debajo que sorprendentemente la envía a las nubes.
No perdonaría el Sporting la segunda. Luis Morán se escapa, entra al área escorado como pedro por su casa y suelta un zapatazo de los suyos que se va dentro. Especialidad de la
parrochina.
El gol mermó al Zaragoza que se encontró con la teoría de la manta, si arropaba arriba para tratar de romper el muro rojiblanco, se "destapaba" detrás permitiendo a los rojiblancos sacar petroleo. El Sporting simplemente se limitó a aguantar los envites de un equipo maño desesperado y buscar la contra que matase totalmente el partido.
Casi lo logra Luis Morán con otra internada que termina con un pase atrás donde Castro recorta al defensa para tirar a gol, pero este le entorpece. El árbitro no quiere meterse en berenjenales y lo deja estar. Sin embargo los locales volvían a dar señales de vida y Lora (otro partido más) volvía a reventar un pase de gol con Juan Pablo ya batido.
A medida que el partido avanzaba el Zaragoza atacaba con más corazón que cabeza lo que permitía al Sporting defenderse y lanzar contras estando más cerca el 0-3 que el 1-2, de hecho si Morán no controla en largo un balón al área, podría haber tenido una ocasión de oro. También tuvo su segundo gol Bilic en un córner pero remató excesivamente alto a pesar de estar casi en el área pequeña.
El partido parecía sentenciado hasta los instante finales donde todavía habría tiempo para más. Primero un remate de Arizmendi de cabeza dentro del área pequeña prácticamente a bocajarro donde Juan Pablo responde con un paradón soberbio.
No fallaría el delantero la siguiente ocasión. El balón pasea por el área sin que nadie atine a despejar hasta que un maño la cuelga al segundo palo donde Arizmendi casi en plancha, esta vez sí, marca gol. Restaba un minuto y medio para el final, tiempo suficiente para ver a Castro regatear a dos defensas y dejarle el balón a Barral para que este la rompiese a gol y se quitase de encima del san benito de llevar meses sin marcar.
Al final 1-3, segunda victoria visitante rojiblanca en lo que va de temporada y el equipo coge aire poniéndose 8 puntos por encima del descenso.
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